Somos unas cosas, somos otras, no somos nada.
Es una tortura vivir así con voces en tu cabeza.
Grita para callar esa voz. Grita quien sos.
A veces hay que gritar porque esa pare luminosa es silenciosa.
Nadie puede callar a nuestro yo verdadero.
Lo mejor de nosotros es lo más débil.
Si no lo expulsamos ese dolor nos puede terminar matando...